El Cuarto Prohibido
con los ojos agitados,
con el corazón en la boca,
con el cuerpo maltratado.
Abriendo las habitaciones
con un temblor extraño,
rasgando el polvo asfixiante
de no encontrarte.
Al siguiente instante,
una luz al final del pasillo,
mi esperanza detona
en el cuarto prohibido.
Quise abrir la puerta,
esta cerrada.
Toque insistentemente,
y nada.
Hasta que una voz tan calida,
de esas que te retiene y te agita
el alma,
cantaba.
Rendida ante tanta agitación,
me senté a esperar
mientras escuchaba
aquella voz.
Pasaron horas,
días,
meses,
años,
siglos,
milenios,
eras.
En algún momento el sueño
me venció,
y desperté con desesperación.
Comencé a caminar,
de aquí para allá,
de allá para acá,
y solo un lápiz
pude encontrar.
Sin creatividad,
en las paredes
mi lápiz se hizo al andar.
mientras yo,
en la calamidad,
me propuse a esperar.
Más horas
Más días
Más meses
Más años
Más siglos
Más milenios
Más eras.
Cansada y desilusionada,
depresiva y aniquilada,
deje caer mi lápiz
mientras rearmaba mi esperanza.
Y una vez más,
mis nudillos frente a la puerta,
tocaban.
No obtuve respuesta,
la voz ya no cantaba,
y al borde de las lágrimas,
lamente que no hubiera nada.
Al salir de aquella casa,
comprendí:
no es necesario atentar contra mí,
esta tormenta la tarea puede cumplir.
Mis manos se rebuscaron,
y al mismo tiempo pensaron
que en el calor de mis bolsillos
estarían a salvo.
… y la sorpresa se dio paso,
algo metálico mis manos tocaron,
mis ojos no me podían estar engañando,
había encontrado la llave de aquel cuarto.
La risa suplió al llanto,
Mis gritos eran ahogados por rabia que poco a poco
Iba aniquilando mi poca sensatez.
¿Quien lo podría creer??
Tanta seguridad… y al final…
¿Para que?
- Publicado: Lun 21 Abr, 2008 11:17 pm GMT
- En: No Categorizado
- Permaenlace: El Cuarto Prohibido
- Comentarios: 2
- Leído 65 veces.





